El pasado 12 de junio, el Liceo organizó la charla "Tecnologías, violencias y crianza", a cargo del Dr. Daniel Jones y la Dra. Ana Clara Camarotti, investigadores y especialistas del CONICET.
La charla estuvo dirigida a familias de CM2 (5to grado), Lycée y Collège.
Desde AMICALE participamos del encuentro y quisimos compartir algunas de las ideas que desarrollaron los disertantes.
Tecnología e infancia
La tecnología ya forma parte de la infancia: ya está integrada en la vida de todos, incluidos los niños y adolescentes.
Uno de los primeros conceptos fue que hoy es muy difícil pensar una infancia o una adolescencia (una vida) sin tecnología. Las TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación), Internet y los dispositivos móviles forman parte de la vida cotidiana dentro y fuera de la escuela. Por eso, el desafío no es imaginar un mundo sin pantallas, sino aprender a habitarlas con criterio.
Más allá del tiempo de pantalla
Los especialistas invitaron a mirar el problema desde otra perspectiva. El tiempo de uso, por sí solo, no alcanza para definir si existe un problema. Lo importante es observar si ese uso desplaza actividades fundamentales para el desarrollo: el descanso, el deporte, el estudio, los vínculos con amigos y la vida familiar.
Algunos datos:
La presentación compartió resultados de la encuesta Kids Online Argentina 2025, que ayudan a comprender el contexto actual:
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El 95 % de los niños y adolescentes de 9 a 17 años tiene un celular con acceso a internet.
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El 88 % lo utiliza todos los días.
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La edad promedio del primer celular es de 9,6 años.
Socialización en línea
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Ver videos en plataformas de streaming es una de las prácticas más habituales (94 % lo hace todos los días).
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El 80 % utiliza redes sociales todos o casi todos los días (TikTok e Instagram, las más utilizadas).
Usos problemáticos: señales de alerta
Los adolescentes son un grupo de elevado riesgo de uso problemático de las TRIC. La falta de acompañamiento adulto es un factor determinante de vulnerabilidad.
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20 % uso compulsivo.
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Apuestas online desde los 13 años o antes (se aoscia la edad de inicio a apertura de billeteras virtuales)
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40 % sin conversación en casa sobre el tema.
Estas son las señales que, como padres, madres o responsables a cargo, tenemos que acompañar.
Una paradoja que merece atención
Los niños y adolescentes suelen desenvolverse con mucha naturalidad en el mundo digital, pero todavía están desarrollando la capacidad para reconocer los riesgos. En cambio, muchos adultos conservamos una mirada centrada en los riesgos del mundo físico y conocemos poco los entornos digitales en los que ellos pasan buena parte de su tiempo.
Los disertantes señalaron que esta brecha entre habilidad técnica y percepción del riesgo constituye uno de los principales factores de vulnerabilidad en la actualidad. Recomendaron que nos tomemos el trabajo de interesarnos y aprender sobre lo que hacen nuestros hijos en su "vida virtual".
Riesgos abordados durante el encuentro
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Exposición a contenidos no apropiados para su edad.
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Ciberacoso.
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Contacto con personas malintencionadas y grooming.
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Difusión o viralización de contenidos íntimos sin consentimiento.
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Violencia de género en entornos digitales.
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Apuestas online.
¿Qué podemos hacer como adultos?
Quizás el mensaje más importante de toda la charla fue que acompañar resulta mucho más efectivo que controlar.
Los especialistas insistieron en la importancia de:
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Conversar sobre lo que ocurre en internet.
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Interesarse por las plataformas que utilizan nuestros hijos e hijas.
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Desarrollar nuestras propias competencias digitales.
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Construir acuerdos claros dentro de cada familia.
En palabras de la presentación, no se trata de prohibir, sino de encontrar un equilibrio: habitar la tecnología con criterio, límites claros y confianza mutua.
Cierre
La tecnología forma parte de la vida cotidiana de nuestras familias.
En AMICALE creemos que acompañar estos desafíos con información confiable, especialistas y espacios de reflexión es una forma de fortalecer la comunidad educativa
La tecnología forma parte de la vida cotidiana de nuestras familias. En AMICALE creemos que acompañar estos desafíos con información confiable, especialistas y espacios de reflexión es una forma de fortalecer la comunidad educativa.